domingo, 27 de enero de 2013

La III Guarra Mundial



La III Guarra Mundial

A continuación, transcribimos íntegramente un artículo publicado en Wikipedia a las doce del mediodía del 25 de enero de 2025 y eliminado pocas horas después. Se cree que la CIA está detrás de este nuevo acto de censura. No nos hacemos responsables de la veracidad del contenido de este artículo, cuyas fuentes no hemos verificado. Únicamente nos mueve a publicarlo el afán de divulgación.

La III Guarra Mundial
La III Guarra Mundial es un conflicto político, social y económico iniciado en los primeros años del siglo XXI y que dura hasta la actualidad. El nombre de sus contendientes a día de hoy sigue sin ser conocido por la opinión pública, pero la historiografía y la politología actual los viene denominando de la siguiente manera: Mosca I (Norte), Mosca II (Sur), Mosca III (Este), Mosca IV (Oeste) y Mosca V (Centro).
El origen del conflicto se sitúa en el descubrimiento de la coproproteína, obra del científico italiano Punsetini. Se trata de una proteína presente en las heces de algunos mamíferos, entre los que se encuentra el ser humano. La coproproteína sintetizada sirve como potente combustible para el motor de explosión, y además tiene un poder destructor 10 veces mayor que el uranio enriquecido.
Tras este descubrimiento, los 5 contendientes comenzaron a pugnar encarnizadamente por ejercer el control sobre la producción mundial de heces. El número de víctimas que hasta el momento ha causado el conflicto oscila tanto que todo afán de rigor es pura utopía. Los historiadores dan unas cifras que van de los cien mil millones al millón de millones de personas. Sí podemos afirmar que la práctica totalidad de estas víctimas no participaba activamente en el conflicto. Se trata, pues, de víctimas colaterales.
Como contrapartida a esta lucha por ejercer el control sobre la defecación mundial, surgieron en algunos territorios (sobre todo en las zonas de influencia de Mosca III y Mosca V) una serie de grupos revolucionarios opuestos a las pretensiones totalitarias de las Moscas. Mientras que la identidad de las Moscas es prácticamente desconocida, el nombre de estos grupos, así como el de sus miembros, ha sido ampliamente difundido por los medios de comunicación controlados por los contendientes mosquiles. Estos grupos opositores han sido acusados de terrorismo en varias ocasiones, y algunos de sus miembros han sido procesados por la justicia. Sin embargo, se cree que estos grupos considerados terroristas no son más que grupos propagadores de ideas anti coprocráticas.
Los principales grupos opuestos al régimen mosquil son: GACH (Grupo Armado contra el Control de las Heces), PRAC (Plataforma Revolucionaria Anti Coproproteína), MAPLIM (Movimiento Alternativo Por la Liberación de los Mamíferos) y Toma tu Hez. De estos grupos, solamente el GACH ha sido procesado formalmente por uso indebido de la violencia, al haber hecho saltar por los aires un depósito de heces controlado por Mosca I. Los miembros del resto de grupos que se encuentran en prisión son considerados presos políticos.
Auspiciados por estas organizaciones, ha surgido todo un movimiento social contra el control totalitario de la coproproteína. Sin embargo, la mayor parte de la ciudadanía sigue teniendo la percepción de que estos grupos arriba mencionados, y las personas que los apoyan, son peligrosos radicales contrarios al sistema coprocrático. Según las últimas encuestas realizadas por El Vertedero (periódico de gran tirada publicado en la zona de influencia de Mosca V), el 99.9% de la población se siente más seguro si es la Mosca de su territorio quien ejerce el control de la producción mundial de heces. Asimismo, el 88.6% de la población encuestada piensa que estos grupos anti coprocráticos sólo pretenden desestabilizar el orden mundial. El 64.3% añade, además, que sus miembros son personas sin estudios y con un marcado cariz violento.

Situación geopolítica previa al descubrimiento de la coproproteína
La principal característica de la situación global en la era pre coprocrática es la división del mundo en 5 zonas de influencia, que son: Norte, Sur, Este, Oeste y Centro.
Estas 5 grandes zonas de influencia estaban, a su vez, conformadas por diversos Estados nacionales. La población nunca llegó a tener conocimiento de quién tomaba las decisiones en su propia zona de influencia, ya que el líder cambiaba cada cierto tiempo sin que la ciudadanía fuese informada. La historiografía ha denominado a los jefes de las zonas de influencia res mutabilis. Sin embargo, los líderes territoriales de los Estados nacionales eran bien conocidos por la población. Con una frecuencia que oscilaba entre los 4 y los 7 años, se celebraban comicios donde los aspirantes al liderazgo territorial exaltaban valores nacionales (unos) y valores de hermandad con otros pueblos (otros). Un mes antes de la celebración de dichos comicios daba comienzo la campaña, sufragada a partes iguales por los propios contribuyentes, por el líder de la zona de influencia y por una caja de dinero en B. El origen de este dinero en B solían darlo a conocer los medios de comunicación afines al candidato perdedor, siempre varios meses o años después de la celebración de los comicios.
Los grupos contrarios a los líderes de los Estados nacionales solían pujar para convertirse ellos mismos en líderes de los Estados nacionales. Si alguno, por ventura, lo conseguía, comenzaba de inmediato a colaborar estrechamente con los líderes de las zonas de influencia, contradiciendo, por lo tanto, su programa político primigenio. En algunos casos, este programa político primigenio había sido diseñado directamente por un grupo de res mutabilis. En estos casos, el grado de colaboración entre el líder electo y el res mutabilis era, pues, muy alto.
Por otro lado, los movimientos contrarios a los res mutabilis eran incluidos en la lista de grupos terroristas. Se llegó a dar el caso de que algunos líderes organizaron ataques terroristas en su propia zona de influencia, para acusar después de ellos a los grupos opositores. Ver Atentados 11-S y Atentados 11-M

El descubrimiento de la coproproteína y el inicio de la era coprocrática
El 15 de septiembre de 2008, el fisiólogo italiano Giovanni Punsetini, con el apoyo del bioquímico polaco Esvelzekovitch y del físico nuclear argentino Machiaveli, logró sintetizar el principio activo de la coproproteína. Las principales consecuencias científicas de este descubrimiento son:
—el diseño de un tipo de combustible de gran potencia basado en la coproproteína;
—el desarrollo de fertilizantes basados en la coproproteína (el uso de estos fertilizantes hacía que las frutas y las verduras desarrollasen un tamaño apto para la venta en el transcurso de 10 minutos);
—el descubrimiento de que la fisión de los átomos que conforman la coproproteína, unida a un posterior proceso de centripetación, genera una fuerza destructora 10 veces superior al uranio enriquecido.
Los tres científicos obtuvieron conjuntamente el Premio Nobel de Física y el Premio Nobel de la Paz. Estos premios fueron entregados por el líder de un Estado nacional perteneciente a la zona de influencia Oeste. Dicho líder era mundialmente conocido por tener la piel de un color, por no cometer errores sintácticos o semánticos al usar su lengua materna (el inglés) y por ser relativamente atractivo. Su antecesor había sido muy criticado por tener la piel de otro color, por no mantener la debida observancia a la gramática de su lengua y por tener un aspecto físico un tanto grotesco. Estos dos líderes nacionales, junto con infinidad de líderes anteriores, en virtud de una serie de pactos tácitos milenarios, debían apoyar incondicionalmente y suministrar armamento a uno de los Estados nacionales de la zona Este. Este armamento era usado contra otro de los Estados nacionales de la zona Este. Este segundo Estado, a su vez, recibía apoyo y armamento de algunos Estados nacionales de la zona Sur, pero en menor cuantía. Este conflicto interno se vio enormemente agravado tras el descubrimiento de Punsetini.
Tras el descubrimiento de la coproproteína, los 5 res mutabilis a cargo de las 5 zonas de influencia se metamorfosearon en Moscas y empezaron a pujar para hacerse con el control de las reservas de heces de las otras zonas. Esto provocó una desestabilización del orden mundial. Los res mutabilis deseaban tener un mayor poder sobre las políticas internas de los Estados nacionales; por ello, se vieron obligados a hacer concesiones a los líderes de los Estados nacionales. Estas concesiones mayormente se tradujeron en un suministro casi inacabable de orgías, drogas y rock and roll. El pueblo solía tener conocimiento de los escándalos de la zona de influencia de al lado, pero rara vez de los escándalos protagonizados por los líderes de su propia zona. El líder nacional de uno de los territorios controlados por Mosca V fue excesivamente ostentoso, de manera que la ciudadanía de su Estado llegó a tener conocimiento de esta vorágine de orgías y bótox a través de la prensa de su propio Estado nacional. Debido a esto, dicho líder fue depuesto por Mosca V, quien consideró que no era necesario celebrar unos comicios. En lugar del líder ostentoso, Mosca V colocó a otro más sobrio y que sacaba mejores notas en el cole.
La ciudadanía que habitaba las zonas de influencia Centro y Oeste, y parcialmente también la de la zona Norte, tras años de pan, paz, buenrollismo y telebasura, no sabía de dónde le venían las hostias, y su única afán era capear el temporal, pagar la hipoteca, defraudar a Hacienda en la medida de lo posible y matricular a sus hijos en un colegio concertado. La población de la zona Suroriental se levantó contra los líderes territoriales, los cuales fueron inmediatamente depuestos por los res mutabilis. En su lugar colocaron a otros más bonitos y que olían mejor.
En la zona de influencia Este los líderes ostentaban el poder omnímodo, de manera que la población sólo soñaba con no morir de un sobresfuerzo o de un disparo de la mafia, y con conseguir ahorrar lo suficiente para poder poner una tienda de alimentación en Torremolinos.

Status quo actual y previsiones de futuro
En la actualidad, las Moscas de las 5 zonas de influencia pugnan arduamente por el control de la producción mundial de heces. La tensión alcanzó un punto álgido cuando Mosca IV mandó publicar en los medios de comunicación de la zona mundo que sus soldados habían asesinado y arrojado al mar a un importante líder territorial de la zona de Mosca III. Posteriormente se supo que todo había sido un montaje, y que dicho líder no sólo no estaba muerto, sino que se mete rayas en el Pachá de Malasaña todos los fines de semana con Mosca I, Mosca II, Mosca III, Mosca IV y Mosca V. (Este dato está pendiente de revisión)
La preponderancia de una Mosca sobre otra suele variar en función del Euribor, el Índice Nikkei y el estado de ánimo de José Mourinho. No hay, pues, mucho espacio para la esperanza. Siendo realistas, las previsiones de que el orden mundial se estabilice son nulas.
Los soldados al servicio de cualquiera de las Moscas luchan contra los soldados al servicio de cualquiera de las otras Moscas. Cuando mueren, sus familiares los lloran, se les hace un funeral de Estado y se cubre su féretro con una bandera nacional comprada en el Todo a Cien. A veces, cuando existe un grupo de presión, sus familiares reciben una indemnización y hasta salen por la tele.
Actualmente, se prevé un estallido violento en la zona de influencia de Mosca III. Este conflicto lo librarán, por un lado, los ejércitos de Mosca I, Mosca IV y Mosca V (ejércitos que, en previsión de lo que pudiera pasar, ya se federaron en 1948) y por otro lado los de Mosca II y Mosca III. Las consecuencias de este conflicto son imprevisibles. La ventaja de los habitantes de las zonas de influencia Norte, Oeste y Centro consiste en que podrán olvidarse del conflicto cambiando de canal.
FIN


2 comentarios:

  1. Hija mía. Es tan difícil encontrar cosas interesantes y bien escritas en Internet que por lo pronto te sigo. Y como mínimo te leo.

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  2. ¡Gracias! Estos textos no brotan de mi sucia mente. Me los dicta un duende llamado realidad.

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